El tadelakt, el “microcemento” marroquí
El tadelakt es mucho más que un simple revestimiento; es una expresión de la cultura y la artesanía marroquí que ha perdurado a lo largo de los siglos. Este antiguo método de enlucido, originario de la región de Marrakech, es conocido por su acabado suave, brillante y resistente al agua, lo que lo convierte en una opción popular para baños, spas, cocinas, e incluso fachadas de edificios.
El tadelakt tiene sus raíces en la antigua arquitectura bereber. Tradicionalmente, fue utilizado para revestir los hammams (baños públicos) y las cisternas de agua debido a sus propiedades impermeables. Su nombre proviene del verbo árabe "dellek", que significa "frotar" o "masajear", en referencia al proceso manual de pulido que es clave para lograr su aspecto final.
El proceso de aplicación del tadelakt es completamente artesanal y requiere una gran habilidad. Se utiliza una mezcla de cal hidratada y pigmentos naturales que se aplican en varias capas sobre una superficie rugosa. La clave está en el pulido manual con una piedra suave, generalmente de río, lo que da lugar a un acabado sedoso y ligeramente ondulado.
La cal utilizada en el tadelakt tiene propiedades antibacterianas y fungicidas naturales, lo que lo convierte en un material no solo hermoso, sino también saludable para los espacios habitados.
El tadelakt puede utilizarse tanto en interiores como en exteriores, y se adapta perfectamente a cualquier tipo de superficie: paredes, techos, lavabos, bañeras e incluso muebles.
Aunque el tadelakt es un material robusto, su mantenimiento requiere ciertos cuidados. Para conservar su brillo y evitar manchas, se recomienda limpiarlo con productos naturales como jabón negro, evitando productos químicos agresivos que puedan dañar la cal. Con el cuidado adecuado, este revestimiento puede durar décadas, manteniendo su belleza original intacta.
También se usa para decorar jarrones y luego con una cuchilla o cutter se va grabando el dibujo o cenefa eliminando el recubrimiento sobrante.